El
encierro de una caja oscura sin ventanas o salida alguna, sentir que te
ahogas en desesperos, gritos y gemidos que se escuchan sordos en tu
cabeza. No saber dónde estás, que haces allí, que buscas, eso te llena
de un frágil miedo algo inútil para el momento, lo que te rodeaba,
conocías y querías, desapareció y no entiendes como paso. Personas
importantes que te ayudarían, no están y en qué pensar? Llorar? eso no
servirá de nada.
Ese amor que sentías, esas cosas lindas que veían tus ojos todos los días, las personas que siempre tuviste a tu lado, un saludo de tu madre por las mañanas, probar unos labios, oler las rosas, reír por tonterías, disfrutar de locuras...
No pensaste en que alguna vez esto no lo tendrías y nunca lo llegaste a valorar.
Ya viste que vida solo hay una y por cada cosa que vivas disfrútalo.
Esa caja en donde te encuentras te está robando felicidad y momentos especiales que no recuperaras, esa cárcel negra, oscura, sin vida, te está ofreciendo que goces de ella, de esa oscuridad, de la soledad y del silencio. Decide si serás capaz de hacerlo o te rendirás y seguirás lastimando tus oídos de tanto silencio.
Si decidiste tener valor, te darás cuenta que se va llenando de una tenue luz clara y blanca, nunca fue encierro, solo fue una larga noche, donde la luna no apareció, fue tu pensamiento el causo tanto encierro.
Ya entendiste que vives solo una vez, ya solo te queda sentir, oler, reír, tocar, amar
y lo más importante no hay que dejar de hacerlo
ni siquiera un segundo, porque en ese segundo pasan cosas.







